miércoles, 6 de agosto de 2008

Como decir no cuando otros dicen si

Lo que os voy a contar seguro que os pasa a muchos padres. Mi hija mayor ( si se puede decir mayor a una niña de 4 años) tiene afortunadamente muchos amiguitos. La mayoría son niños estupendos y con unos padres, como cualquiera de vosotros, preocupados por la educación de sus hijos. Se preocupan en el parque de que el niño no se caiga, no pegue a otro, no le quita la pala al de al lado, o que se yo, lo de todos los días. Pero la mejor amiga de mi hija es una niña bastante mal educada, contestona, caprichosa, desobediente. Hace siempre exactamente aquello que no queremos y que no dejamos hacer a nuestra hija. Hasta aquí no hay problema, más allá del que tiene esta niña y uno padres despreocupados de sus hijos.
El problema para nosotros comienza cuando cada vez que mi hija está con esta niña comienza a portarse, sino mal, por lo menos regular. Y aquí surge el problema: como decir no cuando otros dicen si. Las tardes que coincidimos con ella en el parque ( digo con ella porque aunque los padres estén en el parque es como si no estuvieran), me las paso regañando y diciendo a todo que no. Siempre nos pregunta: ¿ pero porque no puedo hacer esto si ella si lo hace y sus padres no le regañan?. Supongo que todos conocemos niños más o menos traviesos ( mis hijas también lo son), pero lo de esta niña no es travesura sino estado salvaje.
Esto no le pasa solo a mi hija, sino casi todos los niños van siempre detrás de esta niña. No se si es capacidad de liderazgo o que el mal y lo prohibido atrae, pero lo cierto es que cada vez que aparece por el parque se lleva detrás a todos lo niños. Mi mujer y yo nos ponemos de mal humor porque sabemos que tendremos que regañar, castigar, explicar, argumentar en cada ocurrencia de la niña.
La cuestión es que ahora mi hija solo tiene 4 años. Pero, ¿ cuando tenga 14, 15 , 16... años y se relaciones con "amiguitas" de este tipo?. Cuando ves las reacciones de los niños ante otros, te das cuenta de la importancia que tienen los amigos en la educación de nuestros hijos, y que no solo hay que estar atento a los nuestros sino también a la influencia que les produce el comportamiento de otros.
Por eso, desde pequeños, educación e ideas claras. El consuelo es que de igual manera que pueden relacionar con personas "peligrosas", también pueden hacerlo con personas estupendas que supongan un estimulo para el buen comportamiento. Con lo que lo mejor es que nuestros hijos tengan muchisimos amigos, de tal forma que así siempre tendrán más posibilidades de dar con buena gente.
Por mucho que nos cueste nosotros debemos seguir diciendo que no aunque sean muchos los que digan que sí. No hay que caer es la laxitud de algunas cosas porque ya casi se acepte todo. A mi que más me da lo que hagan los demás, yo sé lo que tengo que hacer con mis hijas.
Pues lo dicho, a decir que si aunque los demás digan que no, o a decir que no aunque los demás digan que si. La cuestión está en saber lo que hay decir. y ¿ a que tú lo sabes?. A por ello¡¡¡

7 comentarios:

Hilda dijo...

Hola, creo que ya te lo he dicho, no soy mamá pero entiendo perfectamente lo que dices por dos razones:
Porque yo fui relegada cuando niña y adolescente muchísimas veces por decir no cuando otros dicen sí y porque doy clases a alumnos de secundaria entre 11 y 13 años y de biología

Todo lo que dices lo vivo a diario cuando les tengo que explicar porque deben decir que no a las drogas, a las relaciones sexuales, al aborto, etc.

Y más difícil cuando mientras yo les digo no, muchos adultos les dicen sí, cuando la televisión, el cine les dice no hay problema.

Y cuando yo les digo sí a la vida, a la monogamia, a la abstinencia, a la salud; todo lo demás dice no, que eso es arcaico!!

Es todo un reto mantenerte en pie, ser una voz en el desierto, pero es la felicidad y la educación de nuestros niños la que está en juego y no decaigo!!!

Por tanto es gratificante ver que no estamos solos, que hay gente como tú y como otros que realizan su labor pese a todo.

Saludos y ve juntando toda la paciencia para cuando tus nenas sean adolescentes. Hilda

familia sin apuros dijo...

Querida Hilda: que gran labor teneís por delante los educadores. Siempre ha sido así, pero más ahora.
Lo normal es que ahora los niños recinam el primer NO de su vida en el colegio porque en casa nunca se lo han dicho. Esto ocasiona graves problemas en los centros escolares.
Y, Hilda, No estamos solos, somos muchos lo que pensamos así, como tú y como yo, pero hacen los posible para silenciarnos.

Saludos

ANAROSKI dijo...

Querido amigo:

Has abordado un tema muy, pero que muy interesante, y no lo has podido describir mejor, muchas veces Antonio (mi marido) y yo hemos hablado sobre ese aspecto. Educas a tus hijos o hijas como en el caso de nuestras familias con unos criterios, hay que respetar a los demás, hay que ser educados, hay que saber esperar, no grites, no corras ve andando, etc, y de buenas a primeras una niña, se comporta fatal, y ves tu como sus padres pasan olímpicamente, y no hacen nada.

Recuerdo que mi marido tenía un compañero con tres hijos, que cuando nos visitaban los niños quedaban a su libre alboroto como cabrillas en un corralillo, no se les reñía, y encima me pasaba todo el rato, riñendoles a mis hijas Ana y Lucía, para que captaran la indirecta esos padres y frenaran un poco a sus hijos, recuerdo, que el último día de visita, me destrozaron el salón, y cuando se fueron, a mis hijas les cayó una bronca (7 años y 2 años entonces) de mi marido, que aún la tengo clavada en el corazón, Antonio con su razón que no se la quito, instaba a mi hija mayor y a la pequeña, estaba entonces embarazada de blanca, a que se tenían que dar a respetar y no podían permitir que nadie desorganizara una habitación, porque su casa era responsabilidad de ellas, y Antonio tenía razón, si mis hijas no demuestran que les preocupan sus cosas y no se hacen respetar está claro que el de fuera si no ha sido educado no lo va a hacer por ellas, así que me callé. Cuando nos fuimos a la habitación, me tocó a mí y recuerdo que le dije, tienes razón pero en cierta forma es injusto lo que ha pasado y más cuando sabes que no comparto la forma de ser de este compañero tuyo del trabajo y su esposa en la educación, la próxima vez, dejame a mí que utilizaré mi mano izquierda.
Así fue, la siguiente vez, estuve todo el tiempo, nene cariño eso no que se rompe, nena has acabado pues recoge, se sintieron tan incómodos que ya no volvieron en una buena temporada y esos niños entendieron las normas de casa. A lo mejor fue un poco desvergonzada, pero al menos conseguí mi objetivo, actualmente, han venido a visitarnos hace un mes, y los niños se han portado correctamente, así que el problema no era de los niños sino de los padres, así que como se comentaba en otro blog el otro día, educación para los padres, porque muchas veces, como dice mi madre, de donde no hay, no se puede sacar.

Buenas tardes.

familia sin apuros dijo...

Anaroky, así es. El problema es de los padres, pero a veces nos ocasionan problemas con nuestros hijos.
Siguiendo tu buen criterio actuaré como dices. Yo he sido más directo y he comenzado a regañar tambien a la niña en cuestión porque si no lo hacen los padres alguien lo tendrá que hacer. Seguramente a largo plazo me ocasiones algún problemilla con los padres, pero se lo evitaré a la niña.

Un saludo,

Hilda dijo...

Efectivamente, tenemos una gran responsabilidad como educadores, yo le pido a Dios me de sabiduría para educar y no deformar.

Es muy cierto desafortunadamente, que en el colegio les decimos el primer no. Muchos alumnos me dicen, es que no sé porque me dice esto si ni mi papa o mamá me lo exigen. Terrible y triste en verdad. Tiene que haber congruencia entre padres y maestros, sino, la labor educativa no deja buen fruto.

Seguirán haciendo lo posible por silenciarnos y nosotros seguiremos haciendo lo posible por alzar la voz.
Como dices, no estamos solos, gracias a Dios!!
Saludos. Hilda

familia sin apuros dijo...

Hilda, ojala mis hijas tuvieran profesoras como tú. ¡¡¡que tranquilidad sería¡¡¡

Hilda dijo...

gracias!!! hacemos los que podemos. Afortunadamente hay muchos profesores igualmente comprometidos, ojala no tengan miedo al que dirán y cada día seamos más.

Saludos y gracias. Hilda